23
Nov

EL MISTERIO DE LA ELEGANCIA

Recuerdo cuando era niña e iba a casa de mis abuelos, había dos estancias que me generaban una curiosidad irresistible, eran el comedor, y el dormitorio principal; el comedor, era aquella estancia que solo se utilizaba en ocasiones especiales en la que nos juntábamos toda la familia. Ambas estaban casi siempre en penumbra, y yo […]